Mirada “zoológica” y animales proféticos en la biblia hebrea (A.T.)


El pueblo hebreo a lo largo de toda su historia ha convivido con gran variedad de animales como ovejas, cabras, vacas, burras y otros animales domésticos, pero también conocía a los animales salvajes que interactuaban de varias maneras. De hecho, el biblista estadounidense Ken Stone afirma que la biblia hebrea (A.T.) no tiene una palabra o frase que corresponde a nuestro concepto de “animales salvajes.” A los animales domésticos se les dice en hebreo chayot (singular chayah) que se puede traducir como “creaturas vivientes” o “creaturas vivas en la tierra” mientras que la palabra hebrea behemoth (singular behemah) se traduce como “animales” o “bestias.” Es interesante evaluar que en la cultura occidental dividimos inmediatamente a los animales entre domésticos y salvajes, ignorando el contexto de los animales dentro del mundo hebreo. En esta ocasión vamos a reflexionar sobre la importancia de los animales con una perspectiva zoológica o animal para seguir valorando sus aportaciones en los relatos bíblicos.


El sociólogo australiano Adrián Franklin es el autor de la frase “mirada zoológica” o “contemplación zoológica” resaltando que la gente a través de los tiempos y las culturas ha visto a los animales de varias maneras. El mismo Franklin afirma lo siguiente: “Los animales transmiten significados y valores que son culturalmente específicos. Al ver animales, no podemos escapar del contexto cultural en el que tiene lugar esa observación. No se puede hacer una relación profunda y primordial que subyace a la mirada zoológica, ya que siempre debe estar mediada por la cultura.” En otras palabras, los animales forman parte de la herencia cultural que la misma gente los describe en sus tradicionales orales y escritas. Además, el sociólogo Franklin añade lo siguiente: “Haremos todo lo posible para ver grandes mamíferos marinos en la naturaleza, pero cuando los vemos probablemente digamos que son como nosotros… Siempre tenemos que interpretar, proporcionar el significado de lo que vemos y para eso solo podemos recurrir a los valores, emociones e interpretaciones humanas. Cuando contemplamos a los animales, nos observamos a nosotros mismos en un espejo.” Por tanto, la cultura y valores humanos influyen determinantemente en la interpretación de los animales dentro de los textos bíblicos.


El biblista Ken Stone resalta que la biblia hebrea (A.T.) tiene la interpretación de los escribas, sacerdotes, campesinos y pastores que presentan positivamente a sus “animales domésticos.” Mientras que los “animales salvajes” son vistos como amenazas que vagan más allá de los limites de las zonas humanas, e incluso a veces la invaden. Sin embargo, Stone propone que no existe una sola “mirada zoológica” en la biblia porque tenemos textos diversos que representan a los animales desde múltiples puntos de vista. Por ejemplo, comenta que en el poema de David que elogia a Saúl y Jonatán como “más rápidos que las águilas” y más fuertes que los leones” (2 Sam 1, 1-23), el poder de estos animales (águilas y leones) se entiende positivamente. Pero cuando los escritores bíblicos representan a los reyes asirios y babilonios como leones que cazan el rebaño de Israel y mastican sus huesos los leones son claramente amenazantes y vistos negativamente. Lo podemos leer en el texto de Jer 50, 17 que dice: Israel es como un rebaño descarriado, acosado por los leones. Primero lo devoró el rey de Asiria y luego Nabucodonosor, rey de Babilonia, le quebró todos los huesos”. En otras palabras, las imágenes de los animales en la biblia siempre deben de confrontarse con otros textos para equilibrar sus significados ya sean positivos o negativos.


Otro aspecto interesante de los animales en la biblia hebrea es su carácter profético. Nuevamente el biblista Ken Stone señala que hay una esperanza de un futuro líder davídico encarnado en el ideal del Medio Oriente Antiguo y es capaz de restaurar la justicia y la rectitud, vinculada a una visión de paz que se proyecta a los animales en el texto de Is 11, 6-8. El texto dice: “El lobo vivirá con el cordero, el leopardo se echará con el cabrito, y juntos andarán el ternero y el cachorro de león, y un niño pequeño los guiará. La vaca pastará con la osa, sus crías se echarán juntas, y el león comerá paja como el buey. Jugará el niño de pecho junto a la cueva de la cobra, y el recién destetado meterá la mano en el nido de la víbora.” En pocas palabras, los animales conviven de una manera profética donde estos escenarios son imposibles para el ser humano e incluso para los mismos animales. Por tanto, los animales están demostrando su profetismo al convivir entre ellos y al estar al contacto con los seres humanos. Entiendo que este texto se puede estudiar exegéticamente de varias maneras, pero lo que nos interesa es resaltar el profetismo de los animales en la biblia hebrea.


Después de haber compartido algunas reflexiones y textos bíblicos sobre los animales, solamente nos queda seguir admirando y respetando a toda la creación. Los animales son parte de la historia de la salvación porque son especies compañeras que nos siguen desafiando por medio de una mirada zoológica y su carácter profético. Las historias bíblicas sobre los animales son parte del lenguaje y simbología que el pueblo hebreo utilizó para reafirmar su cultura y sus valores religiosos. Ahora nos corresponde seguir descifrando e interpretando la importancia de los animales en las historias bíblicas y en la actualidad.

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